lunes, 2 de noviembre de 2015

DESEO CARNAL


En ese momento mi cabeza era un mundo de sensaciones. No podía pensar con claridad. Ni siquiera me pregunté por qué temblé como una idiota cuando su mirada atravesó la mía. Mi corazón latió desbocado cuando sus dedos se deslizaron por mis labios, y exhalé un profundo suspiro cuando su boca se posó sobre la mía. Sus brazos rodearon mi cintura, atrayéndome hacia él, y sus manos se deslizaron hacia mi trasero apretándose fuerte contra mí. En cuanto noté su erección me volví loca, pero no quería parecer desesperada así que dejé que él llevara la iniciativa. Le rodeé el cuello con los brazos y le mordisqueé los labios.  Me guió hasta el dormitorio y me empujó sobre la cama. Yo contuve el aliento mientras él se desnudaba. Se quitó la camiseta blanca con extrema lentitud, o eso me pareció a mí.  Dio un par de pasos hacia delante hasta estar frente a mí,y mi cabeza estuvo a la altura de su cintura. Se inclinó hacia mí, y sosteniendo mi barbilla volvió a besarme. Traté de desabrocharle el cinturón pero él me agarró de las muñecas y sin soltarlas se colocó encima de mí en la cama. Sin dejar de mirarme comenzó a quitarse el cinturón. Comenzó a enrollarlo con calma hasta el punto en que pensé que iba a azotarme con él. Tragué saliva y me tranquilicé un tanto cuando lo dejó sobre la cama, aunque me quedé otra vez sin aliento cuando se deshizo de sus pantalones y calzoncillos. Me besó en la boca al mismo tiempo que me inmovilizaba las manos a ambos lados de la cabeza. Poco a poco fue introduciendo su lengua dentro de mi boca hasta que sentí que iba cogiendo confianza conmigo misma. Me liberé de sus manos y le acaricié con los dedos el torso. Él esbozó una media sonrisa. Agarró mi mano derecha y la condujo hasta su miembro, completamente erecto por la excitación del momento. Me incorporé sobre la cama y lo empujé hasta tumbarlo. Él agarró mi mano que se encontraba en torno a su miembro y la movió arriba y abajo.  Cerró los ojos y aproveché para besarle en el cuello, debajo de la barbilla. Él abrió los ojos y me miró por un segundo. Liberó mi mano y se incorporó, me agarró por la cintura y me alzó sobre él sin dejar de besarme con tanta pasión y frenesí que pensé que iba a darme un infarto. Me tumbó sobre la cama y en un abrir y cerrar de ojos me arrancó la camiseta que tenía y el sujetador, para luego besar mis pechos, primero uno y luego el otro. Rodeé su cabeza con mis brazos, suplicándole que no parara. Solté un largo y prolongado gemido y él comenzó a deslizar sus labios por mi estómago, mi tripa, mi vientre... se detuvo al llegar a determinada zona. Me miró y yo le devolví la mirada. Agarró mis bragas blancas y las deslizó con cuidado y lentitud hasta mis pies. Me observó durante un instante hasta que una sonrisa juguetona bailó por su cara. Se puso encima de mí y empujando las rodillas hacia fuera me abrió las piernas mientras me besaba con pasión, y con la mano derecha masajeaba uno de mis pechos.
Agarré fuerte las sábanas cuando volvió a deslizar sus labios hacia abajo, besando todo mi cuerpo, hasta que comencé a retorcerme de placer cuando metió la cabeza entre mis piernas.  Aguanté la respiración cuando su lengua comenzó a juguetear con mi sexo. Llegó un momento en que introdujo un dedo dentro de mí, y luego otro, y otro más. Comencé a hiperventilar, no sé si de dolor o de placer, o de ambas cosas. Ni siquiera me di cuenta cuando él se detuvo y volvió ponerse encima de mí. Entrelazó sus manos con las mías y sentí como introducía su miembro dentro de mí. Exhalé un profundo suspiro y mis manos abrazaron su espalda, arañándole la piel con los dedos. Mi boca se abría y se cerraba como queriendo decir algo pero en el último momento las palabras quedaban atascadas en mi garganta.
Cerré los ojos y respiré profundamente tratando de calmar mis emociones. Cuando abrí los ojos tardé en reaccionar. Me llevé la mano a la frente para secarme el sudor y me quité las sábanas de un tirón. Traté de mantener las pulsaciones a buen ritmo. Me levanté de la cama y me dirigí al cuarto de baño. Me refresqué la cara con agua fría y miré el reloj. Las 5:30. ¿Qué me estaba pasando?
¿Por qué había tenido aquel sueño? Los hombres como él nunca habían estado dentro de mi tipo "ideal". Pero él... él había conseguido romper todos mis esquemas.




            
   
 

8 comentarios:

  1. Guau!!! Qué ambiente más ardiente ^^ pero tienen que dejar de ser sueños jaja me ha gustado mucho guapi. Sigue así. Un besazoooo

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  2. Guau!!! Qué ambiente más ardiente ^^ pero tienen que dejar de ser sueños jaja me ha gustado mucho guapi. Sigue así. Un besazoooo

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  3. Hola! Madre mía, quiero más de esta historia, jajajaja. Me ha gustado mucho y espero con ganas el resto :)
    Besos!

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  4. Vaya, y vaya una vez más, la verdad es que me ha encantado, te ha quedado muy bien, no sabía que iba a encontrarme cuando entre.
    Ya me verás por aquí más de una vez por que entre la canción y todo el relato, uf vamos, aquí seguiré.
    Besitos!!

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  5. Me ha gustado mucho :) Me gusta mucho tu forma de escribir, sigue así ;)

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  6. Hola!!

    Escribes muy bien, supongo que ya lo sabrás, pero en escritores.org hay concursos de relatos y demás. Podrías presentarte.

    P.D:Soy Esther Galán del blog El Lado Oscuro. Vi tu nombre en la lista de la iniciativa "Granitos de arena"; yo también formo parte de ella.
    Por supuesto te sigo y te dejo el link de mi blog.

    esthervampire.blogspot.com.es/

    Un abrazo y nos leemos!!

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